La ‘cultura sidrera asturiana’ fue declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO el pasado 4 de diciembre de 2024. Para celebrar este histórico reconocimiento para Asturias, el Gobierno del Principado organizó una espicha multitudinaria en el Llagar Cortina, en Villaviciosa, al que asistieron numerosos representantes del ámbito político, empresarial, gastronómico y social de la región.
La empresa Neozink, responsable de la producción del evento, confío en mi persona para presentar este simbólico acto, en el que intervino el presidente del Principado de Asturias, Adrian Barbón. El responsable del ejecutivo anunció durante su intervención que Luis Benito García, promotor de la candidatura a Patrimonio de la Humanidad, sería Medalla de Asturias en 2025.
Éste es un logro que no sólo celebra el pasado, sino que también asegura la preservación y promoción de esta rica herencia cultural para nuestras generaciones futuras. Este hito confirma que la sidra asturiana, más que una bebida, es todo un símbolo vivo de la cultura, la historia y la forma de vida de Asturias.